Agua Caliente Sanitaria (ACS)

Energía solar térmica o termosolar, aprovecha la energía del sol para generar el calor destinado a la producción de agua caliente para su consumo doméstico. Bien sea ACS (agua caliente sanitaria) o calefacción. Adicionalmente puede emplearse para alimentar una máquina de refrigeración por absorción. Esta máquina emplea calor en lugar de electricidad para producir frío con el que se puede acondicionar el aire de los locales.

Los colectores o paneles solares que nos proporcionan este calor son conocidos como de baja temperatura. Generalmente son captadores solares planos o tubos de vacío. Se usan para calentar un liquido caloportador, el cual a su vez calienta el agua acumulada en un depósito.

Por su funcionamiento los podemos clasificar en dos sistemas

– Circulación Natural o Termosifón para Agua Caliente Sanitaria:

Conocido como sistema termosifónico. En este caso el depósito se coloca en un nivel superior a los colectores para permitir la convección por diferencia de temperatura. La altura entre el acumulador y los colectores debe ser mayor de 30 centímetros.

Factores positivos: son de carácter económico y de simplicidad de instalación. No consumen energía eléctrica, ya que funcionan sin bomba. El hecho de ser autónomo hace muy atractiva su aplicación en aquellos lugares remotos donde no llega la red eléctrica.

Factores negativos: su carácter poco estético y la resistencia que debe presentar el tejado, ya que el depósito tiene que estar encima de los paneles. La circulación natural reduce el rendimiento del sistema solar.

– Circulación forzada para Agua Caliente Sanitaria:

Esta instalación evita los defectos propios de los sistemas de circulación natural al introducir las electrobombas o electrocirculadores. Esto es debido a que el acumulador se encuentra en una posición inferior a los colectores. Hay que incluir además una válvula antirretorno para evitar el posible efecto termosifónico nocturno.

Factores positivos: rendimiento del sistema y la estética. Es posible colocar el acumulador en el interior de la vivienda. De esta forma el tejado no tiene que soportar el peso del acumulador (que puede ser de hasta 300 – 500 Kg. ). Ofrece un rendimiento superior al de un sistema de circulación natural, porque el fluido anticongelante circula de manera más rápida que el agua.

Factores negativos: son de carácter económico y de gestión del sistema. La inversión inicial es más alta y también el sistema utiliza energía para el funcionamiento de la bomba. Sin embargo, este uso de energía va a ser compensado por una mayor producción de agua caliente en comparación con el sistema natural.

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