¿Tú qué ves?

Ross Ching ha realizado un vídeo mostrando algo casi imposible de concebir: la ciudad de Los Ángeles sin coches. Lo ha titulado “Running on Empty“.

Aparte de lo interesante que sea la técnica, o el duro esfuerzo, o la ingeniosa idea, lo principal son las sensaciones que deja.

Óyelo sin música.

Es casi una paradójica visión apocalíptica. El principio de una de esas películas en las que la especie humana está al borde de la extinción, cuando un gran cambio ha trastocado el flujo normal de la vida.

Tampoco se ven animales. Si acaso, en alguna película, un pájaro o un perro perdido allá al fondo, breves apariciones que suelen insertarse normalmente sólo para incrementar la angustia del espectador pero que con el tiempo adquieren una carga simbólica suficiente para llenar varios tratados, a ojos de los críticos que las desmenuzan (y reinventan, como vamos a hacer nosotros).

En Running on Empty sigue habiendo zonas verdes, plantas, algo de viento, las nubes que cruzan y los semáforos que siguen cambiando de color pero sin regular nada porque nada transita. Fantasmagórico.

Pero más allá de la angustia, lo verdaderamente destacable es que esa sensación nos la produce la ausencia de vehículos, no la de personas. Estamos tan acostumbrados a que sean los coches los que lo llenan todo que cuando faltan es como si fuera la vida lo que hubiera desaparecido.

Porque construimos nuestras ciudades al mandato de nuestros coches, ¡qué lejos se ve todo! Enormes distancias diseñadas para ser superadas sólo montados en ellos. ¡Qué desoladora sensación de cansancio se abate sobre uno si se imagina a pie, puesto al principio de una de esas desiertas playas de asfalto, caminando hacia la ciudad que se ve al fondo!

Sin embargo, juguemos, no está tan vacío como el título pretende:

En la primera secuencia se ve una bicicleta amarrada a una señal de tráfico, una señal de prohibición. Hay unos pocos coches, aparcados, que no han sido borrados. Minúsculos puntos blancos corretean sobre un campo, son las únicas (posibles) personas que aparecen, y están jugando al fútbol

… y sobre todo puede verse que una organización semejante siempre dependerá del coche. Cuando el transporte público, la bicicleta o las solas piernas sean suficiente, sobrarán esas calzadas.

¿Tú qué ves?

Un estacionamiento de bicicletas en el centro de Filadelfia

Annie Scheel, joven graduada en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Columbia, ha sido la ganadora del primer premio del concurso 2010 Sustainable Design Competition, convocado por el Delaware Valley Green Building Council

Su diseño es un ejemplo de pensamiento avanzado en urbanismo: BIKE, un aparcamiento para bicicletas en el centro de la ciudad que es en sí mismo “el centro”, un diseño que da prioridad a este medio de transporte.

Entre las calles 13th y Market, la propuesta reducirá la congestión y la contaminación del centro de Filadelfia, haciendo de las bicicletas un medio de locomoción más atractivo para los que tienen que desplazarse diariamente a la ciudad, para los visitantes ocasionales y para los residentes.
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Vecino árbol. Más que un mero adorno.

Sharon Sperry Bloom, “Ghost Tree”, Albuquerque, Nuevo México, 2010

Los árboles de la ciudad no sólo proporcionan agradable vista y fresca sombra en medio del duro panorama urbano: eliminan gases de efecto invernadero y contaminantes del aire, reducen el estrés y colaboran en la gestión de las aguas de lluvia. Algunos estudios relacionan la disminución de la criminalidad en barrios conflictivos con la incorporación de árboles al vecindario.

Jennifer Hattam, 2010 Court Street, Brooklyn. Kate Glicksberg, 2008

Silenciosos si no les presta su voz el viento, algunos se obstinan en prosperar en lugares absurdos e inhóspitos, incorporando algo de naturaleza al árido paisaje cotidiano.

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Una granja en la azotea

Los proyectos de construcción de edificios ecológicos tienen en cuenta la utilización de algo más que placas solares. Blue See Development ya ha realizado diversos proyectos en Nueva York integrando las emergentes tecnologías medioambientales de forma asequible. Ahora, con diseño de BrightFarms Systems va a llevar a cabo en el sur del Bronx un trabajo con el que espera quitar el hambre y al mismo tiempo acabar con una superficie hasta ahora desértica, mediante  la plantación de verduras frescas y nutritivas sobre los mil metros cuadrados de terraza de seis pisos del barrio.

Hay quienes sostienen que la “agricultura vertical” es el futuro y que las ciudades actuales ofrecen abundantes espacios que es un lujo desaprovechar. Sigue leyendo

Montañas artificiales, ciudades del futuro

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El estudio holandés de arquitectura MVRDV nos presenta un interesante concepto sobre ciudades del futuro autosuficientes y con alta densidad de población para China.

Los arquitectos lo denominan, “un modelo a escala de la ciudad china del futuro con varias alternativas al actual plan urbanístico. El plan ofrece espacio para más de 100.000 habitantes y una equilibrada mezcla de urbanismo, naturaleza, agricultura y producción de energía, todo siguiendo las formas del típico paisaje montañoso chino y realizable con las tecnologías de la actualidad”. Sigue leyendo

¿Cómo serán las ciudades del futuro?

¿Cómo serán las ciudades del futuro? ¿Cómo alimentaremos a ese 75% de la población mundial que vivirá en las ciudades en el año 2050? ¿Cómo nos transportaremos y dónde viviremos en un espacio finito?

El ganador del premio Nobel, Dr. Daniel Kammen, responsable de Ecopolis, cree que hay que dar respuesta a todas esas preguntas. Sigue leyendo

Reinventando el cul-de-sac

En el post Callejón sin salida para el cul-de-sac presentamos un conjunto de problemas recientemente apuntados por expertos ambientalistas, que empañaban el carácter aparentemente idílico y apacible de los diseños en cul-de-sac, calles sin salida utilizadas para minimizar el tráfico y aumentar la privacidad en zonas residenciales.

Mazlin Ghazali, arquitecto malasio, se ha dado cuenta de que en los países más desarrollados sólo una minoría de la población puede vivir en este tipo de urbanizaciones. Ghazali se ha replanteado estos diseños para que pudieran extenderse a más personas, al tiempo que se propone solucionar los problemas apuntados (zonas coche-dependientes, embotellamientos de tráfico, excesivo aislamiento, etc.). Sus diseños se basan en los mosaicos realizados por los artesanos árabes en la España del siglo XV y en las celdas que construyen las abejas en los panales. Las viviendas, en función del lugar que ocupen, pueden ser pareadas (duplex), triplex, cuadruplex o sextuplex. Sigue leyendo

Callejón sin salida para el cul-de-sac

Un cul-de-sac es una calle sin salida, o lo que es lo mismo, una donde solo se puede entrar o salir pasando por un único punto de entrada. El término proviene del francés y catalán y significa literalmente ‘fondo de bolsa’ y se utilizaba para referirse al morral de caza en el que se metían los conejos capturados.

Desde el punto de vista urbanístico (el que nos interesa), se utiliza para minimizar el tráfico dentro de zonas residenciales. En este sentido, podríamos decir que el cul-de-sac defiende justo lo contrario de lo que sostiene la teoría constructal (Adrian Bejan), que explica cómo las formas de la naturaleza surgen espontáneamente para maximizar los flujos en todas las direcciones.

Sin embargo, todo el mundo parece encantado con este tipo de diseños urbanístico: las calles son tranquilas y apacibles, los niños pueden jugar en la calle o montar en bici sin peligro, los padres se conocen y participan en pequeñas celebraciones sociales cuyo ámbito se extiende solo hasta su calle.

Todos no están contentos. Según Peter Gorrie, periodista del Star, los ambientalistas americanos andan preocupados con los cul-de-sac. Estas serían las razones: Sigue leyendo