
La falta de liquidez que sufren las pequeñas empresas adjudicatarias de los registros de preasignación, está haciendo que vendan ese derecho a otras con más pulmón financiero. En esta vida todo tiene un precio y más alto cuanto más escaso es el bien que se persigue. La más pura y simple ley de la oferta y la demanda se aplica ahora también a las inscripciones para plantas solares fotovoltaicas en el Registro de preasignación de la retribución para este tipo de instalaciones.
La primera convocatoria de inscripciones ya tienen sus adjudicatarios definitivos, los afortunados que podrán construir sus plantas con la retribución asegurada. Entre ellos, hay muchas empresas pequeñas que se embarcaron en este negocio cuando las condiciones del mercado eran distintas y ahora, según los directivos de varias empresas solares fotovoltaicas, “se ven ahogadas por la imposibilidad de conseguir financiación para llevarlas a cabo las instalaciones concedidas”. Según manifiesta uno de los responsables, “Nosotros estamos construyendo dos plantas con recursos propios mientras logramos la financiación. Si no tienes pulmón, no puedes”. Sigue leyendo




