
El juzgado número 2 de lo contencioso de León a puesto freno al mayor proyecto de energía eólica previsto en España. Dicho proyecto iba a ser ubicado en una zona protegida para las aves de la vertiente leonesa en la cordillera cantábrica.
En concreto, el juzgado nº 2 dictó la primera sentencia el pasado lunes sobre el parque que tenía la tramitación más avanzada, Murias II, propiedad de Endesa. La sentencia anula la aprobación de los 44 aerogeneradores que iban a ubicarse, según los ecologistas, a menos de dos km de un cantadero de urogallos.
El juzgado da así la razón a la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife) y a la asociación Urz que interpusieron una demanda contra la Junta De Castilla y León por la aprobación de los 13 miniparques eólicos, de los que consta el proyecto, y aunque todos ellos están físicamente unidos, legalmente no lo están.
Al no superar los 50 MW de potencia ni tener más de 60 molinos instalados, la Junta aplicó una declaración de impacto ambiental simplificada y les ha ido dando el visto bueno, ya que si se superan las 50 MW es el Gobierno Central el que tiene las competencias, el estudio de impacto ambiental debe ser más riguroso y sobre todo las eléctricas dejan de cobrar la subvención a la producción de energías renovables.
La sentencia matiza: “Es consustancial a los parques eólicos su carácter unitario, de modo que los aerogeneradores necesariamente han de compartir, además de las líneas propias de unión entre sí, unos mismos accesos, un mismo sistema de control y unas infraestructuras comunes de distribución o transporte de electricidad, de tal suerte que no es posible descomponer, a efectos jurídicos, un parque eólico”.
Está sentencia junto con la de la ampliación de la estación de esquí de San Glorio representan dos reveses seguidos a la política indiscriminada de la Junta de Castilla y León en los parajes protegidos.
VIA :: LEON NOTICIAS