Siempre han habido reticencias en eso de esconder el CO2 debajo de la alfombra. No solo por lo caro que resulta o porque nadie quiere vivir cerca de un sumidero (“yes, but not in my backyard“), ahora un reciente estudio demuestra que es absolutamente inviable debido al enorme espacio que se necesitaría para su almacenamiento, del orden de 5 a 20 veces su propio volumen de almacenamiento.
El estudio ha sido publicado en Journal of Petroleum Science and Engineering con el título “Sequestering carbon dioxide in a closed underground volume“. El autor del estudio, Christene Ehlig-Economides, es un profesor de Ingeniería de la Energía en la Universidad de Houston. Climate Progress resalta el siguiente pasaje: Sigue leyendo






