La caca de las ballenas fertiliza los océanos

Científicos australianos han descubierto que los excrementos de las ballenas no solo ayudan a preservar la vida vegetal de los océanos, sino que incrementan la capacidad de éstos para absorber CO2. De hecho, la tercera parte del CO2 antropogénico está fijado (secuestrado) por la vida vegetal marina.

Como la dieta de las ballenas se basa fundamentalmente en krill (un pequeño crustáceo muy rico en hierro), sus desechos se convierten en un gran fertilizante para las plantas y algas marinas, que crecen tan exhuberantes como la mala hierba. Las plantas y las algas necesitan absorber mucho CO2 durante su crecimiento, el mismo efecto que algunos científicos trataron de potenciar (sin éxito) espolvoreando sulfato de hierro en la Antártica. Sigue leyendo

Biocombustible con algas, menos verde de lo que parece

Las algas parecían unas buenas candidatas para la producción de biocombustible, en primer lugar por su capacidad de reproducirse eficientemente a partir de la luz solar y en segundo lugar porque pueden absorber grandes cantidades de CO2 durante su desarrollo. Sin embargo, un reciente estudio las ha bajado de su pedestal.

Investigadores de la Universidad de Virginia han demostrado que el ciclo de vida del biocombustible a partir de algas produce altos niveles de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), mucho mayores que la cantidad de CO2 que es capaz de fijar. Sigue leyendo

Bioetanol a partir de algas: más rentable, más limpio.

Algae Cell Graphic

Se produce y aprovecha el etanol desde la antigüedad, y en la actualidad Brasil, que lo viene haciendo desde hace treinta años, consigue dar un considerable pellizco a la factura del petróleo gracias a su obtención a partir de la caña de azúcar.

Pero pretender producirlo a mayor coste neto que el de los combustibles fósiles al uso, causando además una crisis alimentaria, es un “daño colateral” originado por la especulación de financieros sin escrúpulos y  mediocres y/o corruptos políticos.

Pero hay otros caminos. Sigue leyendo

Microalgas competidoras en potencia. ¿Potencialmente competitivas?

originoil

OriginOil, compañía de Los Ángeles, ha desarrollado un método más simple y eficiente de obtener aceite de las algas. El proceso combina ultrasonidos e impulsos electromagnéticos para romper la membrana celular de las algas. La solución resultante consume CO2 con lo que disminuye su pH, separando la biomasa de la grasa.

originoilSe trata de un proceso simple para el que sólo se requiere un poco de energía y casi ninguna maquinaria” dice Riggs Eckelberry, “las algas y el aceite pueden separarse en minutos“, añade.

Un buen número de compañías intentan aprovechar el hecho de que las algas produzcan aceite. Pero hacerlas crecer y luego extraer el aceite de manera eficiente es difícil, requiere tiempo y es caro. Mientras algunas compañías se centran en mejorar las técnicas de crecimiento y cosecha, otras, como OriginOil, prefieren buscar nuevas formas de obtener el aceite.

Para ello, no sólo hay que superar las robustas paredes celulares de las algas, además hay que separarlas del agua en que crecen. Normalmente el aceite se extrae mediante presión, exprimiendo literalmente las algas. La pulpa resultante se trata con un disolvente para no dejar ningún resto de aceite. Mediante esta combinación se consigue hasta un 95% de producto, aunque a un alto coste energético. Otro método trata la pulpa con fluidos supercríticos capaces de sacar prácticamente todo el aceite que contienen, pero el proceso requiere maquinaria especial que aumenta el gasto. Un tercer grupo de investigadores utiliza ingeniería genética para obtener algas que secreten el aceite. Sigue leyendo

Un nuevo combustible a partir de algas podría reemplazar a la gasolina

Sapphire Energy, una empresa de San Diego (California), afirma haber conseguido refinar un combustible a partir de algas químicamente idéntico a la gasolina. Esta ‘gasolina’ resultante sería totalmente compatible con los motores existentes, por lo que no sería necesario realizar ningún cambio en la producción de los vehículos. A esta característica hay que añadir el hecho de que el ‘crudo verde’, en su síntesis, absorbe CO2 y luz solar, por lo que se considera un combustible carbono-neutral (como la biomasa).

Según el artículo publicado recientemente en The Guardian, la empresa no ha informado sobre el tipo de algas que emplea en su elaboración, aunque se presume que utilizan una versión modificada de la ‘cyanobacteria’ (alga verde-azul). Sapphire Energy espera introducir este nuevo biocombustible en el mercado en un plazo de tres a cinco años. Sigue leyendo

Airbus investiga los biocombustibles de segunda generación

Algae Algas
by rosaydani

Airbus, JetBlue Airways, IAE y Honeywell Aerospace, han creado un consorcio para financiar la I+D en biocombustibles de segunda generación, y en concreto los biocombustibles provenientes de las algas.

El grupo se define comprometido con la utilización de energías renovables provenientes de la biomasa y que no compiten con la producción actual de comida o los recursos de tierra o agua. El proyecto llamado “bio-jet de segunda generación” será producido utilizando la tecnología desarrollada por UOP (una filial de Honeywell).

Hace algún tiempo que en ison21 nos hacemos eco de este tipo de biocombustibles, que tienen muchas ventajas con respecto a los basados en el maíz o en la soja que compiten con el alimento básico en zonas deprimidas del planeta y contribuyen a la depredación de las selvas.

Las algas son plantas de crecimiento rápido, capaces de captar grandes cantidades de CO2, pero la tecnología para producir biocarburantes a escala industrial es incipiente. Quizá por eso es bueno que grandes empresas como Airbus o IAE, estén invirtiendo en este campo.

Fuente:
Airbus

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