
Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico del Agua (ITA) de la Universidad Politécnica de Valencia, partiendo de una ecuación, ha desarrollado una nueva metodología que permite determinar con exactitud la energía invertida en las redes de distribución de agua y cuantificar lo que se pierde en las fugas.
La metodología propuesta desde el ITA resulta de especial interés para mejorar la eficiencia energética y medioambiental de estas redes de distribución, ya que cuantifica la energía consumida por la red, además de saber cuanta agua se pierde a diario por las fugas en las canalizaciones debido a su mal estado de conservación y a la tardanza en su reparación.
De este modo, se evalúa la energía entregada al usuario final (energía útil), así como la disipada por fricción en tuberías o en válvulas y la que escapa del sistema a través de las fugas (energía pérdida). Con esta herramienta, se puede evaluar la cantidad de energía perdida y a partir de esta información delinear las directrices futuras para reducir el consumo energético en la red de distribución, según ha explicado Miguel Ángel Pardo, uno de los autores del proyecto -coordinado por los profesores Enrique Cabrera y Ricardo Cobacho, también autores del mismo-. Sigue leyendo








