
Disponer de un dominio corporativo propio, tanto para el correo electrónico como para una página web, ya se considera la mínima tarjeta de visita. Las organizaciones modernas usan Internet no sólo para leer el correo o para navegar, sino también como eje central de su sistema de información.
Si el correo, el calendario de la empresa, la agenda, los documentos de trabajo, la planificación de proyectos, [...] está en Internet, significa que podremos acceder a la información de nuestro negocio desde cualquier sitio (por supuesto, bajo condiciones que garanticen la seguridad y la privacidad).
Además, los costes de licencias y de administración del sistema (TCO) disminuyen drásticamente, ya que el único programa que se requiere es un navegador web. En realidad, y en sentido estricto, sólo se necesita de un ordenador (u otro dispositivo capaz de navegar por Internet) con cualquier sistema operativo (no necesariamente uno de pago) y una conexión a Internet. No importan las prestaciones de la máquina, no importa el sistema operativo. No importa el sitio ni la hora.
La oficina del siglo 21 no se apoya en el papel, sino en la ubicuidad de la información. Le proponemos integrar las aplicaciones de Google (mail, calendar, docs, etc.) en su propio dominio.