Cuidado y mantenimiento

jesshibb

Volteo del compost

Por voltear entendemos mezclar nuevamente el material y formar de nuevo el montón. Sirve básicamente para corregir el desarrollo de procesos no deseables de descomposición biológica anaeróbica. Si se ha preparado una buena mezcla de materia en cuanto a estructura y composición, y se ha dispuesto bien en el montón, el volteo no es imprescindible. De todos modos (después de 6-12 semanas) ello conlleva algunas ventajas a considerar:

  • el material depositado que poco a poco se ha ido compactando se esponja y airea de nuevo
  • las partes externas del montón pasan al interior
  • se aceleran los procesos biológicos de descomposición y recomposición

En el compostaje en montones:

se prepara de nuevo la base y con una horca se gira el material, disponiéndolo de nuevo en el montón.

En compostadores silo de plástico:

incorporan en la mayoría de los casos una puerta de extracción en la parte inferior, de manera que es posible extraer el compost fresco por abajo y añadirlo de nuevo arriba.

En el cajón de vermicompostaje:

es necesario remover de vez en cuando si se observa que la parte superior está muy seca y/o la parte inferior muy húmeda o cuando al remover se percibe un ligero mal olor. Con el vermicompostero de bandejas no hay este problema y no es necesario remover.

compost_maduro

Condiciones de aire y humedad

Hasta que los restos orgánicos se convierten en compost maduro, pueden pasar de 9 a 12 meses. En caso de utilizar composteros cerrados (también denominados ‘rápidos’) o de vermicompostaje, y si se cuida convenientemente, es posible obtener compost fresco a partir del segundo mes. Durante este tiempo hay que procurar que el proceso se desarrolle de la mejor manera posible. Cada cual ha de desarrollar la estrategia para garantizar las condiciones idóneas según:

  • los restos orgánicos que genera
  • las condiciones de temperatura y humedad del clima local
  • el período estacional, ya que las condiciones variarán de verano a invierno.

En lugares y/o períodos frescos y húmedos:

  • Es necesario evitar que  el compost esté demasiado mojado ya que el agua provoca el desarrollo de procesos anaeróbicos de fermentación o putrefacción, responsables de malos olores;
  • será necesario, por lo tanto, añadir el material algo seco (troceándolo previamente y dejándolo en un colador para que transpire y pierda humedad;
  • será necesario observar el contenido del compostero y removerlo un poco;
  • en casos de mucho frío incluso puede ser conveniente el uso de termocompostadores o bien situar el compostero convencional en un lugar soleado.

En lugares y/o perídos calurosos y secos:

  • es necesario evitar que el compost se seque, ya que sin la humedad necesaria los organismos compostadores no pueden llevar a cabo su actividad y no puede haber descomposición;
  • será necesario mantener bastante cerrado el compostero así como intentar aflojar el contenido sin removerlo (introducir una pala o una horquilla y levantar evitando que se desmenuce);
  • será necesario observar el contenido: si al tomar un puñado se nota seco y se desmenuza entre los dedos conviene humedecer superficialmente con una regadera.

Aditivos que favorecen el compostaje

Los aditivos son sustancias que favorecen el proceso de formación del compost y mejoran su calidad. No se trata de productos imprescindibles y necesarios para conseguir compostar los restos orgánicos. De hecho, se puede acelerar el proceso considerablemente con determinadas prácticas: trocear el material previamente, mezclar y airear adecuadamente, hacen que el proceso sea más rápido.

El aditivo universal es el mismo compost: añadir compost fresco a la mezcla de los restos a compostar es muy aconsejable, ya que éste sirve para ‘contaminar’ el material y contiene todos los organismos compostadores importantes. Con un par de puñados hay bastante.

En cualquier caso, y con nombres comerciales diversos, hay diferentes aditivos que se pueden encontrar en centros de jardinería y bricolaje especializados, entre los que podemos encontrar:

  • aceleradores de compost: es una mezcla de bacterias, hongos, enzimas y sustancias nutritivas en forma de escamas secas que se pueden utilizar para inocular o ‘infectar’ los restos vegetales cuando se empieza a compostar o bien en momentos en que tenemos mucha materia a añadir al montón o compostero;
  • productos específicos, como polvo de hortigas, polvo de algas, harina de queso, harina de carne, sangre atomizada, cuerno de buey: nutren los organismos compostadores con elementos esenciales actuando como aceleradores del proceso. Se utilizan para compensar déficits, cuando no se puede realizar la mezcla idónea (3:1), por lo tanto la elección o necesidad de uno u otro producto depende del material a compostar;
  • otros productos, como polvo de piedra o de limo, se pueden utilizar contra los malos olores, y además favorecen el desarrollo de la estructura particular del humus.
DeliciousDiggMeneameShare

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.