Kodak, con verdaderos problemas financieros (acaba de declararse en bancarrota), anuncia que abandonará la fabricación de películas fotográficas para comenzar partiendo de cero en un nuevo campo, el de la energía solar.
El fabricante de cámaras y películas espera reutilizar su actual maquinaria para producir células solares de capa delgada (thin film).









