Un grupo de investigadores de neurología y bioingeniería de la Universidad de Pensilvania, está construyendo componentes electrónicos de silicio delgados y flexibles sobre sustratos de seda que prácticamente se disuelven dentro del cuerpo humano.
Los componentes electrónicos normalmente tienen que ser encapsulados para protegerlos del cuerpo, sin embargo, estos componentes no necesitan protección ya que el uso de seda hace que se ajusten al tejido biológico. La seda de disuelve con el tiempo y los delgados circuitos de silicio que deja atrás no causan irritación ya que sólo tienen unos cuantos nanómetros de grosor. Sigue leyendo








