
Las bombillas son un milagro de la ingeniería moderna. Requieren del vacío en su interior, un filamento especial y un cristal adecuado para funcionar. Sin embargo, después de casi un siglo de refinamientos, una bombilla emite sólo 15 lúmenes de luz por cada watio que consume. Como resultado, el 22% de la energía consumida en los Estados Unidos, se usa en iluminación. Un equipo de ingenieros y químicos acaba de crear una serie de leds basados en la química del carbono (leds orgánicos, OLED’s) que emiten una potente luz blanca con una extraordinaria eficiencia.
El ingeniero electrónico Stephen Forrest de la Universidad de Michigan, el químico Mark Thompson de la Universidad del Sur de California y sus colegas, han creado lo que denominan leds orgánicos, combinando dos capas de diodos fosforescentes –que emiten luz en el espectro verde y rojo– y otra capa fluorescente que emite luz azul. Juntas, producen luz blanca de forma mucho más eficiente que las bombillas incandescentes o fluorescentes convencionales.
Una bombilla convencional produce 15 lúmenes por watio consumido, mientras que nosotros estamos hablando de 25 lúmenes por watio ahora mismo, en el banco de pruebas –dice Forrest.
Estos diodos requieren menor voltaje que las lámparas convencionales, además, como las capas tienen unos 10 nanómetros de grosor y son transparentes cuando están apagadas, podrían empotrarse en techos, muebles o incluso en ventanas. Sin embargo todavía queda bastante para que veamos estos techos luminiscentes en nuestras casas. Entre otros problemas, los científicos están buscando un material en el que se puedan encapsular estos leds. En este material no se requiere el vacío, pero sí debe ser capaz de repeler cualquier grado de humedad, por lo que podría salir bastante caro, al menos al principio. Y construir una bombilla, sigue siendo muy barato. A pesar de todo, el desarrollo de estos nuevos LED pueden significar el inicio del fin de la era de la bombilla.
Vía | Digg
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