Parece de ciencia ficción, pero no. Se trata de un pequeño huerto vertical, donde se puede cultivar al aire libre toda clase de verduras, hierbas y hortalizas. El cultivo, que es hidropónico, no requiere ni una pizca de tierra. El agua y los nutrientes que necesitan las plantas los toman de una enorme pecera tipo ‘mini-piscifactoría’ que está conectada con el huerto.
Además, toda la energía de bombeo y filtrado del agua la proporcionan la combinación de unos paneles de energía solar fotovoltaica, un pequeño aerogenerador y un banco de baterías. Sigue leyendo




