En octubre de 2009, San Francisco comenzó a aplicar una normativa municipal sobre compostaje con el ambicioso objetivo de hacer desaparecer los vertederos, procesando el 100% de los desperdicios de la cocina. Rápidamente encontró una buena acogida y tanto las empresas como los residentes comenzaron a tirar la basura orgánica en unos nuevos contenedores verdes.
Pero, ¿cómo se las arregla San Francisco con las 600 toneladas de basura que recoge diariamente?











