Hay una falsa creencia que dice que la Gran Muralla China se puede ver desde el espacio, sin embargo sí hay otra obra humana que puede verse a 705 km de distancia: una espesa masa de smog sobre Pekín, tan densa que en la actualidad oculta a los satélites gran parte de su extensión.
Hace solo unos días, el satélite Aqua de la NASA transmitía esta imagen del norte de China en un momento en que, a nivel del suelo, la visibilidad no es superior a 200 metros, subrayando las significativas contribuciones de China al CO2 del planeta.










