
La ciudad de Broadacre. Frank Lloyd Wright, 1950-1955.
Gracias a una compleja planificación y sin que casi nos demos cuenta, los grandes núcleos urbanos son capaces de suministrar cuanto necesitan sus moradores. Pero las ciudades no tienen completamente resuelto el sistema alimentario de sus habitantes y quizá por eso, periódicamente se pone de moda la agricultura urbana.
Charles Waldheim, presidente del Departamento de Arquitectura del paisaje de la Universidad de Harvard, analiza en Design Observer enfoques anteriores a la fusión de agricultura y urbanismo y la manera en que la agricultura urbana puede afectar la forma de las ciudades. Sigue leyendo





