Gracias a su resistencia, ultra-eficiente uso del espacio, de la energía y los materiales, los domos geodésicos han sido utilizados para construir invernaderos pero también viviendas.
Localizado en Long Island, Nueva York, y con 21 m de diámetro y 13 m de alto, el domo verde de Kevin Shea es, supuestamente, el domo geodésico residencial más grande del mundo. Se suministra de energía solar, geotérmica y eólica, tiene una innovadora cúpula vegetal y terrazas ajardinadas hechas con neumáticos reciclados.









