Una nueva sección añadida al enorme parque solar fotovoltaico instalado en el este de Alemania, lo convierte en el más grande del mundo pero lo interesante de la noticia es que la ubicación del terreno es la de una vieja mina a cielo abierto, abandonada hace años.
La nueva sección suma 78 MW extra a la planta y, de manera sorprendente, fue construida en solo tres meses.







