Si Japón cambiara sus más de 1.600 millones de bombillas por LED, se ahorraría la generación anual de 13 reactores nucleares.
Esto es lo que ha dicho el Instituto de Economía de la Energía (IEE), un grupo de investigación supervisado por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón.
El IEE también ha analizado las ventajas de cambiar a la iluminación LED tras el desastre nuclear de Fukushima. La pérdida del control de la situación hizo que Japón abandonara sus sueños de expansión de la energía nuclear, que suministraba el 30% de la electricidad que necesitaba el país con 54 reactores, 35 de los cuales siguen apagados por seguridad.










