La madera fue el primer material con el que se contó para fabricar las primeras bicicletas. Pronto, esos primero velocípedos de madera fueron sustituidos por otros construidos con materiales más resistentes. La resistencia y la firmeza eran los objetivos prioritarios responsables de que la bicicleta se popularizase.
Con la evolución de la industria y el éxito del ciclismo como deporte, se añadieron otras cualidades como la ligereza, introduciéndose nuevos materiales en su construcción, como el titanio o la fibra de carbono.






