Crear una red de telefonía movil era algo, hasta ahora, reservado a las grandes operadoras. Supone una fuerte inversión, la infraestructura necesaria para instalar una estación base, además de ser difícil de configurar, suele costar unos 250.000 dólares, a los que hay que añadir el alto consumo de electricidad tanto de la estación como de los equipos acondicionadores que se necesitan.
En la actualidad, la combinación de dos proyectos de código abierto -OpenBTS y Asterisk- ha demostrado que casi cualquier persona puede dirigir y gestionar, a muy bajo coste, una red de telefonia movil construyéndola con piezas baratas y fáciles de conseguir. Sigue leyendo








