Producir electricidad quemando carbón libera grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, algo que las políticas medio ambientales tratan de reducir, pero también se emite óxido de azufre (SOx) y óxido nitroso (NOx), compuestos que tienen peligrosas consecuencias para la salud.
La Universidad de Wisconsin ha puesto valor económico a los beneficios que tendrían en salud pública la aplicación de políticas medio ambientales. Apoyándose en estudios sobre las implicaciones económicas entre la aplicación de estas políticas y la mejora en la calidad del aire, encontraron que podían poner precio al coste sanitario de una tonelada de CO2: 40 dólares.









