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| Flavio Ferrari en Flickr |
Se define la “huella ecológica” como “el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población dada con un modo de vida específico de forma indefinida“. Es decir, cuál es el impacto sobre la “biocapacidad” del planeta de una forma de vida determinada. (Global Footprint Network)
Convertida casi en una ciencia, se han desarrollado métodos bastante exactos que permiten el cálculo de toda serie de actividades, porque cuantificando éstas en las mismas unidades, es posible realizar análisis y comparaciones muy fiables.
La idea de reducir la huella ecológica mediante la dieta es relativamente novedosa, y puede hacerse mediante el consumo de productos locales, disminuyendo las famosas “food miles” (distancia que recorre la comida desde el productor hasta el consumidor) y reduciendo el consumo total de carne.
Un informe de Brighter Planet arroja algunas sorpresas dignas de mención. Sigue leyendo









