Una buen pellizco del dinero del estímulo norteamericano -unos 100.000 millones de dólares- irá destinado al descubrimiento, desarrollo y utilización de nuevas tecnologías. Un dinero que tardará un tiempo en gastarse, ya que no ha hecho más que empezar a llegar a manos de los investigadores y la industria.
La mejor parte de estos fondos -60 mil millones- ha ido a parar al sector de la energía, principalmente en forma de subvenciones y reducciones de impuestos que incentivarán el desarrollo e implantación de la energía renovable y la eficiencia energética. ¿Te gustaría saber dónde y cómo se gastará todo ese dinero? Sigue leyendo