Vista nocturna de Shanghai con iluminación led
El uno de septiembre ha entrado en vigor la prohibición en toda la UE de comercializar bombillas incandescentes de más de 100 vatios como paso previo a la retirada total de bombillas de incandescencia en septiembre de 2012.
La retirada gradual, que comienza hoy, seguirá en septiembre de 2010 con la desaparición de las lámparas incandescentes de más de 75 vatios. Un año después, se retirarán las que superen los 60 vatios para finalmente eliminar todos los tipos en 2012, tal y como aprobó la UE el pasado diciembre. El Ejecutivo comunitario estima que la medida permitirá un ahorro anual de 40.000 millones de kilovatios a la hora (KWh) a partir de 2020, lo que equivale al consumo eléctrico de 11 millones de hogares.
Con este paso las emisiones de CO2 se reducirán anualmente en 15 millones de toneladas, lo que contribuirá a alcanzar el objetivo de reducir el 20% de las emisiones para 2020.
Hasta aquí todo bien, pero a partir de este planteamiento observo atónito el peso y el poder de los grandes fabricantes de bombillas de bajo consumo (Philips, Osram, Silvania, etc) por citar algunas, en influenciar sobre la política energética a todo un continente como Europa, ni que decir tiene lo que pueden hacer en Asia, África o América del Sur.
Según puedo leer en El País:
“Los consumidores podrán elegir a partir de ahora entre las bombillas fluorescentes compactas de larga duración (que ahorran un 75%) o las halógenas, equivalentes a las incandescentes en la calidad de iluminación y que ahorran entre un 25 y un 50%. También pueden optar por los dispositivos LED (diodo emisor de luz), aunque la CE reconoce que ésta es una tecnología todavía “emergente” que emite muy poca luz, por lo que su uso es bastante limitado.”
Hemos publicado en esta bitácora suficientes entradas que demuestran que esto es una falacia. En este momento existen leds de la japonesa Nichia con una potencia lumínica de 150 lúmenes por vatio, la americana Cree con 110 lúmenes por vatio, mientras que la fluorescencia no supera ni de lejos los 70 lúmenes por vatio, y la incandescencia los 14 lúmenes por vatio.
Además hay que añadir que las bombillas compactas fluorescentes emiten luz ultravioleta, infrarrojos y el colmo de los colmos contienen mercurio, que según parece a las autoridades europeas no les importa mucho después de haber ordenado la retirada de todos los termómetros de mercurio. ¿Alguien lo entiende?, yo no. Por lo menos a algún gobierno comunitario si le preocupa el contenido de mercurio de este tipo de bombilla.
En el Diario de Navarra también aparece alguna lindeza:
La tecnología LED (diodos luminiscentes) es otra posibilidad para reemplazar las viejas bombillas, si bien se trata de una tecnología “emergente” que aún no ofrece la misma calidad en términos de luminosidad, explicó el experto de la Comisión.
Estos de expertos tienen bastante poco, o son expertos en medrar y confundir a la opinión publica. Aquí tenemos algunos ejemplos que demuestran la potencia lumínica de lámparas led:
Está claro que, el led, el único inconveniente que tiene hoy día es el precio. Pero es amortizable. Siempre que tenga una utilización superior a 6 horas diarias en tres años está amortizado, eso sí, solo teniendo en cuenta la diferencia de consumo, sin incluir la mayor durabilidad 50.000 horas, la total ausencia de mantenimiento y por supuesto la inexistencia de carga térmica en el lugar que ilumina. Teniendo en cuenta todos estos factores, la bombilla compacta de bajo consumo queda en el ridículo absoluto, y más si la cacareada durabilidad de 8000 horas se ve afectada por el encendido y el apagado de la bombilla o la lámpara. En definitiva, estas bombillas duran 2000 clicks, es decir, mil encendidos y mil apagados, al gas que contiene le afecta el clik deteriorandolo y menguando su duración.
Para rematar todo este desaguisado nuestro ínclito ministro de industria se gasta la friolera de 137 millones de € comprando este tipo de bombillas en el extranjero. Muchos de vosotros habréis recibido ya el vale para canjearlo por una bombilla, si no me falla la memoria pone algo así como ‘made in China’. Apenas hace un año, este señor, paralizaba el sector fotovoltaico con la excusa de que el dinero de los paneles solares se iba a Alemania y a China. Vivir para ver.

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tienes toda la razon del mundo en estar indignado, a veces me pregunto que moral tan baja se manejan los políticos para engañarnos de esa forma tan descarada.
pues si que se ahorra si, saludos!
Sin discutir los valores que se indican sobre los LED dados en lúmenes por watio, veo que se acercan y casi superan los máximos teóricos . 150l/w es muy alto pero si lo habeis medido no tengo por que dudar del dato, aunque me gustaría comprobarlo si encuentro los LEDs. Tal vez el mayor problema de la sustitución tanto por CFL como por LEDs esté en la debilidad del etiquetado: hasta que llegas a casa y lo pruebas no tienes ni idea del color y brillo de la lámpara que compraste: puedes parecer un zombie sentado , perfectamente. Además, respecto a la rentabilidad, no veo ni el baño de mi casa, ni mi habitación, ni el pasillo iluminado 6 horas diarias ni aunque me vuelva loco: sólo la cocina y mi sala de estar podrían quizás presemtar esas cifras. Así es que dudo del tiempo de amortiación en la mayor parte de las luminarias de mi casa, excepto en un par de ellas.
Aznarma, como bien dices, actualmente en ámbito domiciliario cuesta amortizar, pero tal y como incan los “expertos” de la UE si se vendieran más el precio se rebajaría sustancialmente. Hoy por hoy es más facil colocar leds en industria, comercio, oficinas, iluminación vial que en los hogares.
De todas formas nadie ha realizado ningún calculo de lo que se tarda en amortizar un bajo consumo, y no estaría mal saberlo.
Ra, yo les pongo a mis alumnos como ejercicio que hagan ese cálculo de amortización de CFL, tomando precios reales de KWh y precios medios de CFL todos los cursos. Para 6 horas de uso diario se amortiza en meses. Lo que no se dice es que cada CFL es un distorsionador de la corriente creando armónicos (como los fluorescentes normales) que suelen acabar quemando los transformadore convencionales, algo que no pasa en los LEDs: los estudiantes suelen entenderlo, pero me temo que los políticos que toman las decisiones, no. De acuerdo en lo de bajada de precios de los LEDs con el aumento de uso. Sigue pendiente el problema del color.
Aznarma, acepto tu planteamiento, pero hay que tener en cuenta que en una casa una CFL, no dura 8000 horas, como bien dices estropea la electronica, distorsiona colores, y cada año y medio tienes que estar reponiendo bombillas. Si realizasemos una auditoria energetica como toca, estoy convencido que la diferencia entre el CFL y el Led con el precio actual, se irian bien poco. Y no siempre lo barato resulta económico, si no más bien al revés.
De todas formas si te dedicas a la enseñanaza y tus alumnos salen convencidos de cual es el mejor sistema ya estás colaborando con tu grano de arena a que esta playa sea cada vez más grande.
Si te interesa colaborar con este blog no tienes más que decirlo.
Saludos
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