
Los diseñadores John Arndt y Wonhee Jeong de Studio Gorm han diseñado una cocina en la que la basura se usa para alimentar las plantas.

La Flow2 Kitchen se exhibirá hasta el 31 de octubre en la exposición Call and Response del Museo Contemporáneo de Artes y Oficios de Oregón, presentándose como:
“cocina-cuarto de estar en la que naturaleza y tecnología están integrados en una relación simbiótica, fluyendo de una a otra en un ciclo natural, utilizando eficientemente la energía, los desperdicios, el agua y todos los demás recursos naturales.”
No hay necesidad de caras ni complejas tecnologías y sistemas de almacenamiento, preparación y eliminación de residuos.

La vajilla, por ejemplo, se almacena colgada encima de maceteros de terracota, regando las plantas a la vez que escurre.

La superficie de corte integrada permite arrastrar las cáscaras en un recipiente de compostaje al que también pueden echarse periódicos, folletos publicitarios y demás papeles.
Más de un 40% de los desperdicios domésticos pueden ser compostados. Las pieles y cáscaras se convierten en vermicompost que se utilizará para abonar las plantas

El refrigerador es uno de los mayores consumidores de electricidad del hogar, y la mayoría de los productos guardados en él no necesitan mantenerse tan fríos.
Un contenedor de doble pared de arcilla actúa como refrigerador, enfriando el interior a medida que el agua se evapora a través de la pared exterior. El espacio entre las dos paredes está lleno de agua que se va filtrando lentamente a través de la pared exterior y se evapora, causando una disminución de la temperatura interior. Es ideal para almacenamiento de verduras, frutas, huevos, queso y mantequilla.

Los tarros de almacenamiento están hechos de barro cocido no vidriada con tapas de haya. Aprovechan las propiedades naturales del barro cocido que crea un ambiente ideal para mantener la consistencia del pan, alarga la vida de ajos, cebollas y otros productos. Las tapas de madera de haya son un antimicrobiano natural y además pueden usarse como tabla de cortar.

Una cocina, en definitiva desarrollada como un sistema flexible donde los recursos se reutilizan por diversos elementos creando un flujo dinámico entre los productos. La Flow Kitchen se centra en las tres áreas más problemáticas de la cocina: agua, basura y energía.
Vía: Dezeen
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Me parece muy brillante esa cocina. No tanto por la integración del compostaje y plantas como por el ahorro de energía que supone, al reintroducir la vieja y efectiva combinación de agua + barro cocido, usada desde la antigüedad para refrigerar los alimentos. De hecho, se basa en el mismo principio que nuestro querido botijo.
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Disculpad mi humor pero… Yo tenía una como esa cuando era pequeña :)
Sí, la idea es buena: rescatar cuanto hay de aprovechable a nuestro alrededor para no desperdiciar recursos ni generar más residuos.
Pero de ahí a pensar que semejante cocina sea práctica… va un mundo.
Una persona sola, o como mucho una pareja que suele comer fuera, podría presumir de eco-original ante sus visitas, pero ¿cómo imaginar a una familia de cuatro o cinco miembros haciendo uso continuado de tan fundamental pieza doméstica?
Sólo por resaltar lo más evidente:
– Todos esos platos y vasos escurriendo ¿no serán mucha agua para las plantas? Habría que ir cambiando éstas después de cada comida,
– y recoger todos las salpicaduras de tierra que inevitablemente se producirían.
– De acuerdo con que utilizamos el frigorífico como una despensa, pero, asómate al tuyo y recoloca mentalmente todo eso en recipientes de terracota…
– y, sin duda, la más reseñable: ¿no se resentirían nuestras relaciones sociales en cuanto nuestros invitados vieran que nuestra cocina tiene gusanos?
Me encanta el concepto. El diseño también.
Gracias
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DISEÑO MUY FRESCO Y ATREVIDO EN LA ETILOGIA EMPIRICA
jeje y en el diseño… en el fregadero… ¿¿¿de donde sale el agua!!!???