
¿Un queso para salvar El Amazonas? ¿Un petrolera más verde que negra? ¿Coches que dejan un rastro de abetos, valles y nubes limpias…? Parece que por fin se va a poner coto a este tipo de anuncios.
El Ministerio de Medio Ambiente ha visto con preocupación la proliferación de anuncios etiquetados como ecológicos o ‘verdes’ que sirven de reclamo. “El primer efecto es positivo, porque ayuda a diferenciar los productos”, explica la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera. Pero con la explosión de lemas sostenibles, se avecinaba “el riesgo de saturación e incredulidad entre el consumidor”.
Con la multiplicación de coches ecológicos, petroleras respetuosas con el entorno y hasta quesos que salvan bosques, el ministerio temió que se repitiera “el fenómeno de los bios y de los productos saludables”, en los que hubo que imponer una regulación muy estricta ante el desmadre.
La secretaría de Estado de Cambio Climático ha preferido optar por la autorregulación. Por eso llamó en septiembre pasado a empresas automovilísticas y energéticas para redactar un código que limita la publicidad verde que firmarán el 9 de julio y que entrará en vigor el 1 de septiembre (salvo para las campañas ya en marcha, que podrán emitirse hasta el próximo 1 de enero).
El código obliga a que los mensajes sean “constatables”, como explica Francisco Heras, técnico del Centro Nacional de Educación Ambiental del ministerio. “Decir que algo es verde, sostenible o amigo del medio ambiente es ambiguo y no es constatable”. Ribera coincide: “A los automóviles no se les puede llamar ecológicos independientemente de sus emisiones. Ni se puede inducir al error de que encender la luz ayuda al medio ambiente”.
El código se basa en uno similar británico y en el de la cámara de comercio internacional. La Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (Autocontrol) vigilará que se cumple la norma. Cualquiera podrá denunciar el incumplimiento del texto y las empresas firmantes aceptarán sus dictámenes. Autocontrol tiene códigos similares, como el “de la publicidad de alimentos dirigida a menores” para combatir la obesidad.
Entre las energéticas, ya han firmado el código Cepsa, Repsol, Acciona y Endesa. Ante la ausencia de Iberdrola, Ribera explica: “Iberdrola ha estado en el proceso y hace un uso amplio del medio ambiente como imagen de marca. Imagino que ese interés les llevará a sumarse”.
Heras señala que la regulación debe llevar a estas empresas a “replantearse su publicidad”. En el caso de que los publicistas encuentren rendijas que vacíen la norma, Medio Ambiente no descarta endurecerla: “Habrá un comité de seguimiento que evaluará el funcionamiento” y estudiará si hay que modificarlo.
Vía :: El País
Pingback: Bitacoras.com
Sería bueno que la publicidad engañosa de este tipo se sancione con fuertes multas. “Smart, el coche que menos contamina del mundo” = “la mentira es inversamnete proporcional al tamaño del vehículo” por mencionar alguno.
Me parece muy correcto, el que quiera vender lo “verde” que es su producto, que se limite a decir que contamina menos, pero no que no contamina.
Pingback: pligg.com