
En español, un trabajo de chinos es aquel que destaca por su minuciosidad, por la laboriosidad y la paciencia que requiere. Y así se mantiene en el acervo, a pesar de que el desarrollismo moderno basado exclusivamente en el incremento de la producción al coste que sea, haya llevado a los productos chinos a competir sólo en el precio, no en la calidad (por ahora).
El 70% de la energía que necesita China proviene del carbón, lo que explica el gigantesco problema de contaminación que tiene que superar este enorme país. Y ya están en ello.
“Algunos piensan que las energías renovables son sólo un sueño. Que son demasaiado caras o que todavía no disponemos de la tecnología necesaria; bueno, pues deberían fijarse en Dezhou, ciudad de la provincia de Shandong, al noreste de China”
dice Zheng Mingqing, activista de Greenpeace China, que acaba de publicar datos sorprendentes al respecto.
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