
Esta cocina solar de cartón está destinada a transformar la vida de cientos de miles de personas en todo el mundo. Recientemente, ha resultado ser la ganadora de un premio de 75.000 dólares en una competición mundial para ayudar en la lucha contra el cambio climático.
La Kyoto Box -ese es su nombre- evitará que 2.000 millones de personas en todo el mundo tengan que encender un fuego para cocinar, con los beneficios medio ambientales y sociales que ello supone. “Salvamos vidas y salvamos árboles”, dice Jon Bøhmer, su creador. “Dudo que haya una tecnología que cause más impacto con menos dinero”.
Bøhmer afirma que puede ahorrarse un promedio de dos toneladas de CO2 por familia y año, además de liberar a las mujeres y a los niños del riesgo de inhalar el humo procedente de las hogueras.
El prototipo de Bøhmer ha brillado con luz propia en el FT Climate Change Challenge, soportado por el periódico Financial Times, el Foro por el Futuro y el gigante tecnológico HP, que es quien ha puesto el dinero del premio. El propósito: identificar y publicar innovaciones que puedan desarrollarse rápidamente y a gran escala, y que aborden problemas relacionados con el cambio climático.
Kyoto Energy es, ante todo, una empresa familiar. Bøhmer, un noruego establecido en Kenia y su esposa Neema, han invertido su propio dinero en fundar este proyecto. El padre de éste, desde Noruega, ha ayudado económicamente y su hija de cinco años también ha colaborado en la construcción del prototipo.
La Kyoto Box utiliza el efecto invernadero para hervir el agua o cocer los alimentos. Consiste en dos cajas, una dentro de la otra, con una cubierta acrílica que capta el calor del sol impidiéndole salir. La pintura negra del interior y el papel aluminio ayudan a concentrar el calor y una capa de virutas de papel de periódico entre las dos, aportan el aislamiento necesario.
Bøhmer empleará el importe del premio en realizar pruebas masivas en 10 países, incluyendo Sudáfrica, India e Indonesia y recopilará datos para un programa que pueda aprovechar el dinero procedente de los derechos de emisiones de CO2.
Esta fuente de ingresos -los derechos de emisión- es crucial para el desarrollo escalable de este tipo de proyectos. No solo financiará la fabricación en masa de este producto, sino también de otras soluciones que funcionen con energía solar en el mundo en desarrollo: farolas solares, una bolsa capaz de limpiar el agua calentándola y una estufa de biomasa que no produce humo.
Bøhmer rápidamente advierte que no se trata de una obra de caridad:
“Esperamos hacer dinero con esto. Se trata de una nueva clase de negocios. Creo que Grameen (una célebre institución financiera especializada en otorgar micro créditos a individuos y comunidades en Bangladesh) ha demostrado que hay un buen negocio en la base de la pirámide.“
Su idea consiste en distribuir la Kyoto Box de manera gratuita a condición de que las familias la utilicen, por lo que tendrá que trabajar con grupos de mujeres en cada comunidad. “Esto es cosa de mujeres”, dice. “Las mujeres son las encargadas de hacer el fuego y la comida en el hogar”.
Cerca de 300 proyectos se presentaron en el certamen. La Kyoto Box resultó elegida la ganadora por los lectores del Financial Times, en conjunción con un grupo de expertos y líderes en la lucha contra el cambio climático.
Peter Madden, Director Ejecutivo del Foro ha dicho que “La Kyoto Box tiene el potencial de transformar millones de vidas humanas y se trata de un magnífico ejemplo de innovación escalable y sostenible”.
Crédito fotos: Jon Bøhmer/Kyoto Energy
Vía :: WorldChanging | GreenLaunches
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Sorprendente, porque no han usado nada que no se lleve usando mucho tiempo en esto de aprovechar la energía solar: pintura negra, metacrilato, papel alumino…
Y el segundo clasificado? también deberías publicarlo, me interesaría bastante. Todas las iniciativas son buenas aunque no hallan ganado un premio.
Los finalistas: Mootral –un complemento alimentario para reducir la emisión de metano en los rumiantes – y un climatizador de interior desarrollado por la Loughborough University que consume la mitad que los aparatos de aire acondicionado convencionales.
Lo que me sorprende es que la KYOTO BOX no supone ninguna innovación en el campo de la cocina solar, ni en cuanto al producto, ni en cuanto a la distribución. El prototipo descrito es un diseño muy extendido y, por otro lado, hay muchos grupos y personas trabajando en la implantación de cocinas solares como sustitución a las cocinas de leña ya que son bien conocidos los efectos nocivos para la salud del hollín y gases de combustión, los grandes desplazamientos requeridos para la recolección de leña llevada a cabo por mujeres y niños, los problemas de deforestación, etc.
No sé, no parece muy novedoso. En este mismo foro puedes encontrar este enlace: http://solarcooking.org/espanol/default.htm
Creo que hay cosas muy muy similares
Imagino que los méritos de Bøhmer consisten, fundamentalmente, en haber diseñado un proyecto sostenible y viable (la cocina solar, como decís, ya está inventada hace tiempo). Y, por supuesto, haber participado en el concurso convocado por el FT.
Yo entiendo que el mérito está en combinar las cocinas solares con el mercado de ahorro de emisiones de CO2, y el beneficio económico que un país puede obtener por el simple hecho de usar cocinas solares y reducir emisiones.
Esto lo supongo porque en la noticia no queda del todo claro.
Me gustaría enterarme de este tipo de concursos, copiar algo que hace siglos que existe y pasarlo por algo original. Es que me parto, le han dado 75.000 euros por una caja de carton…igual es que era de una impresora HP…se me queda cara de WTF…veo que los pelotazos se dan en todos lados…
Me gustaría enterarme de este tipo de concursos, copiar algo que hace siglos que existe y pasarlo por algo original. Es que me parto, le han dado 75.000 euros por una caja de carton…igual es que era de una impresora HP…se me queda cara de WTF…veo que los pelotazos se dan en todos lados…