
Las cubiertas vegetales (o ajardinadas) no son algo nuevo, como tampoco lo son los aljibes para la recogida de agua de lluvia. Afortunadamente para todos, unas y otros se están poniendo de moda. Hace unos días conocimos una sorprendente vivienda totalmente oculta por helechos y hace algunos meses, New Heden, el fantástico proyecto de la Universidad de Jönköping.
Recubrir de vida vegetal la cubierta -generalmente plana- de un edificio es una técnica muy utilizada en arquitectura bioclimática para el aislamiento térmico de las viviendas, sobre todo en verano.
Las cubiertas ajardinadas tienen más virtudes: devuelven a la tierra gran parte de la superficie ocupada por la vivienda, son frescas en verano y protegen del aire y frío en invierno, contribuyen a ahorrar energía en climatización, requieren poco mantenimiento, pueden servir para recoger agua de lluvia y son… sencillamente encantadoras.
Con las técnicas actuales pueden instalarse con gran facilidad garantizando su duración y efectos en el tiempo. En total, no ocupan más de 10 cm de grosor y se puede plantar una enorme variedad de plantas (tapizantes, aromáticas, sedum, etc.) con una mínima necesidad de agua y mantenimiento. La recogida de agua de lluvia está muy relacionada con las cubiertas vegetales. La propia estructura de la cubierta sirve para filtrar el agua reteniendo algo para su propio abastecimiento y canalizar el sobrante a un aljibe.
Disfruta con esta pequeña galería de cubiertas vegetales.
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