
Parece que uno debe tener una máxima en la vida sobre la que guiar, de algún modo, sus pasos. Una línea a seguir que, en momentos de confusión, nos sirva para orientarnos y volver al camino. Desgraciadamente, esa guía de conducta no suele definirse hasta bien entrada la madurez, en algunos casos, nunca.
Afortunadamente para mí, ese no ha sido el caso. Este año he podido cambiar algunas cosas.
He cambiado la bici por el coche para casi todo (sobre todo para ir al trabajo). No encuentro una forma más práctica, placentera y saludable para desplazarse por la ciudad -o por sus alrededores- que usar la bici, aún combinándola con el tren (bici-tren). Problemas como los atascos, la gasolina o el aparcamiento se convierten en cosas del pasado que olvidas pronto.
Este año ha sido bueno para la bici también en mi ciudad (Valencia). Lo mejor de todo, la red de ciclocalles que permitirá circular con seguridad por la calzada, sin necesidad de invadir el espacio de otros vehículos ni comprometer la seguridad de los peatones. Conseguir esto ha sido una verdadera odisea de la bici, como asegura Fernando Mafé, del colectivo Valencia en Bici.
También este año, me he embarcado en la construcción de lo que será mi futuro hogar. Se trata de una vivienda bioclimática que combina técnicas pasivas y activas de energía solar, tecnologías verdes muy interesantes -aunque desconocidas- como los muros Trombe, que pueden convertir la pared de una casa en un calefactor natural utilizando como única fuente de energía la radiación solar; o la ventilación natural, que evita el uso del aire acondicionado y renueva el aire de la casa; o la recogida y aprovechamiento del agua de lluvia para distintos usos como la lavadora, la cisterna del váter o el riego de las plantas. Espero compartir éstas y otras muchas experiencias relacionadas con la construcción de esta casa muy pronto en este blog.
Divulgar las técnicas y herramientas que pueden transformar el mundo en el que vivimos en otro más sostenible, es una apasionante tarea que me hace disfrutar cada día. Esas técnicas y herramientas ya existen, sólo hay que conectar los puntos. Esta tarea divulgativa no habría sido posible sin vosotros -lectores y editores-, ya sea para escribir una entrada, corregir alguna errata, escribir un comentario o leernos cada día. Sois vosotros los que mantenéis vivo este blog.
Quiero agradecer a mis socios en Ison21 la confianza y apoyo depositados en todos mis proyectos, incluida la casa. Especialmente a Josep, por ayudarme a poner en marcha la tienda online Solarsom y a Tino, por escribir el primer párrafo de esta entrada.
Este año ha servido para volver al camino.
“Si no vives como piensas, acabarás pensando como vives”.
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VIVA LA BICI
Quiero ir seguro en Bici por Zaragoza
No se puede :-(
Feliz año
Grcais por tu Blog, es el que leo con más ilusiong¡¡
¡Felicidades y gracias a partes iguales! Y lo de la super-casa, envidiable, ya contarás.
PD: Marian0, que sí se puede, hombre, no es perfecto, pero se puede…
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¡Qué maravilla de post! La frase “Si no vives como piensas, acabarás pensando como vives” me ha gustado mucho, sobre todo por sus múltiples lecturas. Felicidades por vuestro estupendo blog.