
Las bicicletas fantasma son auténticas lápidas conmemorativas a ciclistas que han perdido la vida en un atropello o un accidente. Esta macabra y original instalación consiste en pintar una bicicleta de blanco, junto con los datos del desafortunado, y encadenarla a un lugar próximo a donde sucedió el desastre.
La fotógrafa Katherine Rose ha recorrido Londres y Brighton en busca de estas tristes lápidas que, además de mantener viva la memoria de los ciclistas desaparecidos de manera trágica, sirven de recordatorio y/o denuncia de las frágiles condiciones de seguridad que rodean, muchas veces, nuestros desplazamientos.




Vía :: The Guardian
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Impresionante.
Comprendo las quejas de estos usuarios en las ciudades de España, donde a menudo se los ignoramos, pero no hay como mirar hacia los lados para ver que a este magnífico medio de transporte le faltan muchos, muchos años antes de retomar la consideración que merece, al menos en la mayoría de las grandes ciudades, y no sólo europeas.
Ciudades como Nueva York o Londres son, hoy por hoy, estructural y funcionalmente opuestas a la bicicleta y sin embargo hay cientos de, eso sí, expertos ciclistas recorriendo sus calles y sorteando miles de coches o, especialmente en Londres, autobuses.
Hará falta algo más que un esfuerzo de concienciazión ciudadana para que nuestras calles principales no se llenen de estas modernas e impactantes estelas funerarias.