
El alumbrado público solar está de moda. Es la mejor estrategia que tiene una ciudad, hoy en día, para vestirse de etiqueta (verde) y convertirse en noticia mundial. Tokyo instala farolas eólico-solares como ésta, Viena adorna el museo MAK con estos árboles solares del diseñador Ross Lovegrove y Australia da la réplica con sus Solar Mallee Trees.
Ahora, y ahondando en la estela de estas pequeñas células fotovoltaicas que parecen hojas, Invisible Streetlight ilumina la noche de un espacio arbóreo con la luz solar atrapada durante el día mediante sus células solares. La nota más sorprendente es que no requiere ningún soporte, ya que su cuerpo flexible puede acoplarse adaptándose a las ramas de los árboles, ofreciendo iluminación a un sendero.
Puede instalarse en parques o a las afueras de los núcleos urbanos. Las lámparas, que combinan tecnología LED y solar fotovoltaica, tienen forma de ramas con hojas y se integran perfectamente entre los árboles sobre los que se sustentan, no restando nada de protagonismo a la belleza del propio entorno natural.

Este concepto ha sido galardonado recientemente con el premio IDEA (International Design Excellence Awards) 2008 y esperamos verlo pronto iluminando muchos senderos.
Es alucinante, y por aquí todavía con las CFL de bajo consumo.
wow!!!!!!!!!!!!!!, eso esta muy bn, ademas de ser estetico es ecologico, raya en la perfeccion.
Increible… me encantaria obtener más información, imagenes, y todo lo que pueda. Gracias
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es hermoso , quiero iluminar toda la selva de Ecuador, con esa tecnologia, y cuando se apague que sigan iluminando las luciernagas, ayudame a iluminar por lo menos mi finca en la selva como ejm para los demas,