
Hay numerosos artículos en la web que responden a esa pregunta. La mayoría, coincidentes en los mismos datos:
- Los plasma tienen mejor contraste que los LCD (un negro absoluto)
- Los plasma de más de 40″ son más baratos que los LCD de ese mismo tamaño
- Los LCD tienen mayor brillo, mejor color y más definición en cualquier tamaño
- Los LCD tienen una buena visibilidad de imagen en cualquier condición lumínica. Los plasma salen ganando en condiciones de oscuridad o poca iluminación ambiental.
- Los LCD no presentan el efecto quemado de los plasma (una imagen congelada se queda grabada en los píxeles), pero en contrapartida, pueden aparecer píxeles muertos con el tiempo.

Sin embargo, hay otro tipo de cuestiones como las del consumo de energía, la vida útil del aparato o el impacto ambiental de la tecnología empleada, que no suelen ser tratadas con la importancia que merecen.
Los televisores de plasma consumen bastante más energía que los LCD. Un plama consume entre 120 a 160 vatios, mientras que un LCD consume entre 100 y 120 vatios. Eso significa que un LCD puede consumir hasta un 30% menos de electricidad que un televisor de plasma.
La esperanza de vida media de una pantalla LCD es mayor que la de una de plasma (casi del doble). En las de plasma, al igual que pasaba en los CRT, la imagen se crea por la combustión de fósforos. Con el paso del tiempo, estos fósforos se van “gastando” lo que conlleva una pérdida progresiva de brillo y color. Un plasma, en otras palabras, se va apagando poco a poco. La longevidad de un plasma varía mucho en función del fabricante, pero se puede establecer una media de 25.000 a 30.000 horas de uso con una pérdida de calidad inferior al 33%, es decir, casi trece años a seis horas diarias de visionado.
Un LCD, por el contrario, alcanza con facilidad las 60.000 horas de funcionamiento -casi veintisiete años a seis horas diarias- sin pérdida en la calidad de imagen, aunque hay que tener en cuenta la aparición de píxeles muertos y bloqueados.
Por otro lado, y según un informe publicado en la revista Geophysical Research Letters, el trifluoruro de carbono (NF3), gas utilizado en los televisores de plasma y LCD, es 17.000 veces más poderoso que el dióxido de carbono (CO2) y constituye una amenaza seria para la contaminación atmosférica y el calentamiento global. Michael Prather, autor del informe, manifestó que es necesario medir las emisiones de este gas, que no estaba incluido en el Protocolo de Kioto sobre cambio climático firmado en 1997, cuando la producción de este gas era mínima. Actualmente, la mitad de los televisores que se fabrican son de plasma. Prather estima que se producirán unas 4,000 toneladas de NF3 en 2008 y posiblemente el doble, para el próximo año. Y no se sabe a ciencia cierta qué cantidad de este gas está yendo a parar a la atmósfera.
Aunque ya hay LCDs con consumos verdaderamente pequeños, como en este ejemplo, la esperanza sigue puesta en la disminución de los precios de los OLEDs, la tecnología que sí reduce el problema. Un problema potencial que se agudiza con la popularidad de las pantallas grandes.
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Y casi ningún fabricante incluye botón de apagado, solo STAND-BY asqueroso que me toca desenchufar la tele para poder apagarla de verdad…
Muy buen post, no sabía practicamente nada de esto, y menos lo del gas del Plasma que puede llegar a ser mortifero para el cambio climático. Y sobre todo lo que comenta perlitas del STAND-BY, pa’ matarlos.¡
Y lo peor de todo es que ya tienen la tecnología de pantalla idel, la OLED.
La tecnología OLED comple con la frase : bueno, bonito y barato.
Bueno: porque cada punto de resolución, lleva su luz, con lo cual no tiene lámparas por detrás, consumiendo mucho menos. Esto hace que todo el mecanismo de la pantalla sea más sencillo.
Bonito: porque se ve muy bien, no tiene problemas de contraste y el color es muy real.
Barato: La construcción de la pantalla es imprimiéndola, con lo cual la fabricación es muy sencilla y barata. Otra cosa es que la pongan barata, por desgracia los primeros modelos los pondrán muy caros.
Hoy en día ya se han resuelto algunos problemas que tenía esta tecnología y varios fabricantes ya tienen modelos de demostración funcionando.
Saludos
JotaEle tiene razón. La solución no está en los plasma o en los LCD sino en los OLEDs. He reescrito el artículo.
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