
Nano Vent-Skin es un proyecto de Agustín Otegui en el que pretende conseguir a través de biotecnología una malla de microturbinas que se podría adaptar a cualquier construcción existente y además de generar energía eléctrica, captaría C02 ambiental.
El proyecto, en fase embrionaria y posiblemente muy lejos de convertirse en realidad, nace de la idea de que para generar energía eléctrica renovable no es necesario construir molinos de viento cada vez mayores o grandes instalaciones solares. Sino que se pueden utilizar las estructuras existentes, recubriéndolas con esta malla de microturbinas. Lo que minimiza el impacto ambiental de la producción energética.

¿Cómo funcionarían las Nano Vent-Skin?
Según la web del diseñador la capa exterior de la estructura absorbería la luz solar a través de células fotovoltáicas que alimentarían de energía las nano-fibras interiores mediante una red de nano-cables. Cada turbina generaría energía por reacciones químicas en los polos de la estructura. En las estructuras, además, se iría acumulando el C02 ambiental que consumirían los microorganismos que forman las colonias de cada estructura.
El proyecto parece estar a medio camino entre la utopia y la senda que aventuran ya algunos investigadores que ligan el próximo salto que dará la humanidad a la fusión de la biología con la tecnología. Amigos, se acercan tiempos interesantes.
Más en Nano Vent-Skin y en Agustín Otegui.
Via:: TreeHugger
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