
Desde ISon21 seguimos de cerca los pasos de Nanosolar, la empresa californiana líder en el desarrollo de la tecnología fotovoltaica de películas delgadas (thin films), que promete hacer competitiva la energía solar y superar la era de los combustibles fósiles en menos de 10 años.
La compañía, fundada hace cinco años por Martin Roscheisen, emprendedor austriaco nacido en Munich, recibió un importante apoyo económico de Google (más de 100 millones de dólares) y del Departamento de Energía de EEUU (entre otros inversores). Ahora es noticia porque acaban de desembarcar su primer cargamento destinado a una pequeña planta en Alemania, capaz de producir 1 MW de electricidad suficiente para abastecer a 400 hogares.
Según Nanosolar, la tecnología basada en el silicio, pionera en el campo, nació en una era en que costo y eficiencia no eran factores importantes. El silicio como materia prima tiene desventajas intrínsecas como su alto costo y la baja eficiencia con la que transforma la luz solar en electricidad. Hace alrededor de una década aparecieron las primeras celdas solares de película delgada, basadas en la impresión de capas semiconductoras sobre sustratos de vidrio, en procesos industriales al alto vacío que por tanto eran caros e ineficientes. La tercera ola, de la que forman parte Nanosolar y rivales como Miasole o SoloPower, se basa en la impresión de nano-tintas producidas a partir de CIGS, seleniuro de cobre-indio-galio, combinación que reemplaza al silicio a muy bajo costo.
Las celdas solares de Nanosolar, producto bautizado como Utility Panel, usan prensas que depositan capas de nano-tinta sobre hojas metálicas de rollo continuo tan delgadas como el papel aluminio. ¿El resultado?
“Pueden fabricarse paneles por una décima de lo que cuestan los paneles actuales, a un ritmo de varios cientos de pies por minuto.”
La producción le cuesta a la compañía unos 30 centavos de dólar por vatio generado, lo que permite ofrecer un precio de mercado del orden de un dólar por vatio, justo el nivel necesario para competir en igualdad de condiciones con la electricidad producida quemando carbón… pero sin los inconvenientes ambientales de estos procesos obsoletos.
La cuestión no está en saber si la tecnología funciona o no (algo que ya parece probado), sino en saber si la empresa podrá satisfacer un aumento significativo de la demanda. Roscheisen se siente optimista al respecto.
¿Hay algún plan de implantación de esta tecnología en Europa y España? ¿Se está haciendo algo desde España? Somos los que más sol tenemos en Europa. ¿Tiene alguna pega este sistema que no se haya contado? Parece tan increiblemente bueno que se me hace difícil comprender por qué se va tan lento y por qué se sigue trabajando con silicio.
Por lo visto todavia estan en pruebas de campo, y por lo que ellos dicen por ahora solo van a vender a instaladores industriales. Lo que aun no han publicado son los rendimientos reales de los paneles (ni lo que duraran…) ni su precio .
Las pegas es que nadie sabe si realmente funcionaran…
Lo bueno del tema, con independencia de los planteamientos anteriores es que existe en este sector I+D+i y eso hace avanzar y establecer nuevos protocolos industriales al resto del sector. Si estos son capaces de vender a 1 dolar wp (0,66 €) pronto los fabricantes que continúan con el silicio tendrán que reconvertirse o morir. Eso es lo bueno en la realidad, la competitividad.
De acuerdo con Jhon, lo verdaderamente importante es que se avanza, se investiga y sobre todo disminuyen los precios.
Hay varios fabricantes de módulos basados en tecnología de capa fina que operan en el mercado español (los más inmediatos, FirstSolar, que utiliza también CGIS, y UniSolar, que utiliza silicio amorfo, aunque casi todos los fabricantes están desarrollando la línea de silicio amorfo).
En principio, estas tecnologías funcionan mejor que los cristalinos en condiciones de altas temperaturas o alta dispersión de la luz (nubosidad o suciedad, por ejemplo). Mi gran duda es que estas tecnologías utilizan compuestos que no son inocuos (el Se es tóxico, y la otra tecnología disponible se basa en teluro y cadmio; por lo pronto se salvan los de silicio amorfo). ¿Posee algún inconveniente medioambiental? Es decir, ¿hay que establecer planes para evitar la dispersión de los elementos contaminantes en caso de rotura del equipo, o tomar medidas especiales para su puesta en marcha o desmantelamiento?
Almeraya, estoy totalmente de acuerdo contigo, y de hecho aqui ya se hacia referencia a los aspectos que planteas.
http://www.ison21.es/index.php/2006/04/12/nanotecnologia-solar/
Pero creo que con el tiempo se salvarán estos inconvenientes.
Nosotros de la empresa Arena, también seguimos la información disponible a cerca del Nanosolar Utility Panel.
Para nosotros lo más importante por ahora es conseguir el Technical Data Sheet y poder conocer los resultdos en condiciones STC.
Si disponéis de esta información e-mail info@arena-at.es