Una bolsa de nylon puede flotar durante años sin degradarse. Un simple tapón de plástico puede permanecer inalterable en el mar, durante más de un siglo.
Acabo de leer otro de esos repetidos y fastidiosos correos que hablan sobre la basura que vertemos al mar. Hace referencia al hallazgo realizado por el Dr. James Ludwing en sus investigaciones sobre albatros realizados en la Isla de Midway, en el Océano Pacífico, muy alejada de los centros poblados. Tras analizar el contenido del buche de ocho pichones hallados muertos, descubrió con sorpresa 42 tapones de plástico, 18 mecheros y varios restos de pequeños trozos de plástico. Todo ello les había sido facilitado como alimento por sus padres, sin que éstos pudieran reconocerlo como otra cosa. Muchas tortugas o delfines, confunden éstas bolsas con medusas, ahogándose con ellas al intentar tragarlas.
?Si éste verano encuentras residuos en la playa o flotando en el Mar, no pienses ??ésta basura, no es mía?, piensa que éste Mundo, sí lo es.
Mucho me temo que esto se agravará con la depredación urbanística e impune que se está realizando en nuestras costas
:-(
Vale, pero … no tires tapones!
¡Desde luego! incluso recogeré los que otros tiren.
La conciencia es inevitable obviarla por eso debemos usar la razon y darnos cuenta de que el mal uso de la recoleccion de la basura es realmente cuestion de hacer las cosas bien hechas… definitivamente se debe empezar por educar a la ciudadania.
Sólo consumimos bebidas retornables. Cuando voy a comprar algo, nunca pido bolsa de plástico si puedo llevar la compra en la mano. Y cuando puedo, llevo una de casa. Increíble que a la semana antes juntaba entre 30 y 40 bolsas de todo tamaño, que invariablemente iban a dar a la basura. Ahora por semana acumulo 3 ó 5, y siempre recíclo su uso lo más que puedo, antes de desecharlas totalmente. Mi familia hace lo mismo. Es nuestro ejemplo, es nuestro mundo.
Así es, amigo Gustavo, y somos nosotros los protagonistas.
Afortunadamente, aunque sea a consecuencia de la situación actual, nuestra conciencia (la buena), resurge.
Nuestro ejemplo crea costumbre, ánimo.