
Aunque fue el 26 de abril de 1986 la fecha en la que el cuarto reactor de la central nuclear de Chernóbil sufrió el accidente más grave de la historia de la energía nuclear, las noticias sobre el suceso no comenzarían a difundirse hasta pasados unos días. Concretamente en la mañana del 28 de abril, los medidores de radiactividad de la central nuclear sueca de Formasrk mostraron niveles anormalmente altos de radiactividad. El desconcierto inicial por lo que parecía un escape en la propia central sueca, tardó muchas horas en aclararse. Los teletipos a lo largo de ese día se hacían eco de posibles ensayos nucleares no anunciados por parte de la Unión Soviética, hasta que a última hora de ese día un comunicado gubernamental reconocía oficialmente que había ocurrido un accidente en la central nuclear de Chernóbil.
La historia de la catástrofe de Chernóbil ha venido marcada desde su inicio por la desinformación y la manipulación de los datos. Si en un principio era el ya decadente régimen soviético quien ocultaba y minimizaba los datos sobre posibles víctimas o sobre la evolución de la nube radiactiva (dificultando con ello la adopción de medidas preventivas que hubieran ayudado a evitar daños posteriores) cuando se cumplen 20 años de la catástrofe somos testigos de un nuevo intento de quitar importancia a la tragedia, en este caso por parte del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OTEA).
No cabe duda de que la preocupación por el cambio climático, consecuencia de la emisión de gases procedentes de la quema de combustibles fósiles, ha reabierto el debate sobre cómo debemos dotarnos de la energía que necesitamos. Ante este debate, los promotores de la energía nuclear se ofrecen como alternativa debido a sus bajas emisiones de C02. En este contexto de promoción de la nuclear como fuente de energía limpia, no cabe duda que la sombra de Chernóbil juega un inquietante y molesto papel. Chernóbil demostró la potencialidad catastrófica de la energía nuclear y que la radiactividad no conoce fronteras. De ahí este nuevo intento de limpiar la cara a Chernóbil.
Esperemos que este veinte aniversario del desastre de Chernóbil sirva para recordar al mundo la parte más miserable y más oculta de la energía nuclear. Que haya una reflexión profunda sobre cuál es el modelo que de verdad puede garantizarnos cubrir las necesidades de energía de una manera segura, limpia, saludable y sostenible. Para nosotros no hay futuro en la nuclear. Chernóbil: nunca más.
Juan López de Uralde, Director de Greenpeace
El poder de la energia nuclear da miedo, contaminante y en sentido mililtar es lo peor
pero parece no podemos escapar de esto, A saber que pasara con Iran…. Un saludo…
Hace poco leí un artículo en el Washington Post donde el fundador de Greenpeace afirmaba que sólo la energía nuclear es capaz de evitar el cambio climático.
¿No hay una contradicción? ¿No se deberían dejar de lado los intereses económicos para pasar a aplicar las energías alternativas en todo lo posible para estimular aún más su desarrollo y abaratamiento? ¿Realmente las energías limpias están tan poco desarrolladas?
Oscuros intereses veo
Artículo:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2006/04/14/AR2006041401209.html
Desgraciadamente no puedo tomar en serio a Greenpeace cuando habla de energía nuclear. Las cosas no son blancas ni negras, y a todos nos gusta ducharnos por la mañana con agua caliente, poner la calefacción en invierno, encender las luces de casa por la noche?e incluso ?derrochar? energía con el aire acondicionado.
La energía nuclear ha demostrado que puede ser muy peligrosa, pero la tecnología ha evolucionado mucho en los últimos años, por no hablar de los sistemas de seguridad.
En esta dirección podéis leer algo de lo que pasó en Chernobil hace 20 años.
http://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_de_Chern%C3%B3bil
En España se están tomando muchas medidas para fomentar la energía alternativa, a pesar del coste económico que esto conlleva (me parece estupendo). De todas formas no por eso nos vamos a librar del calentamiento de la tierra. La energía nuclear tiene unos precios competitivos. Mejor no decir si o no a esta energía directamente, vamos a pensar en el futuro, y luego decidimos.
Se cumplen hoy 20 años del tristemente conocido accidente de Chernóbil, y como cada año, colectivos ecologistas nos arengan con la cantinela de qué mala es la energÃa nuclear. Es una imagen que ya tenemos grabada a fuego en la cabeza, nuclear es s…
“No cabe duda de que la preocupación por el cambio climático, consecuencia de la emisión de gases procedentes de la quema de combustibles fósiles, ha reabierto el debate sobre cómo debemos dotarnos de la energía que necesitamos. Ante este debate, los promotores de la energía nuclear se ofrecen como alternativa debido a sus bajas emisiones de C02.”
Bajas no, nulas. No emite CO2 en absoluto, los desechos de una central nuclear son residuos radioactivos, vapor de agua, y agua caliente.
“Esperemos que este veinte aniversario del desastre de Chernóbil sirva para recordar al mundo la parte más miserable y más oculta de la energía nuclear.” ¿Oculta? Que levante la mano el que no asocie la palabra nuclear con Chernóbil o las bombas atómicas. Lo que me imaginaba, nadie.
Bueno , yo opino que la energia nuclear es peligrosa ,pero nos sirve de mucho , ya que no hace bastante comoda la vida y nos trae mejor tecnologia en cuanto a medicinas ,para el desarrollo de los pueblos ,contribuciones a la ciencia …….
Pero si no ponemos a pensar que nos puede pasar algo , o que alguna persona podria ocupar la energia nuclear para hacer daño , lo unico que puedo decir “DIOS NOS DIO LA INTELIGENCIA , CADA UNO SABE PARA QUE LA OCUPA “.
Pero tampoco digo q
La energia nuclear , es muy buena para nosotros , en cuanto a la comodidad que nos brinda .Peo tambien esta la parte de la peligrosidad,pero con la misma ayuda de la energia nuclear ,hemos avanzado mucho en la ciencia y ahi mas implementos para prevenir todo tipo de riesgos .