
Se llama Zephyr, y es un avión no tripulado que puede volar continuamente sin otro combustible que la luz del Sol y una buena aerodinámica. La combinación de paneles solares sobre la superficie superior de las alas y unas baterías recargables, permitirán al Zephir volar durante semanas o incluso meses.
Este pequeño avión ultraligero está diseñado para volar a altitudes superiores a 132.000 pies (40 km), por encima de las líneas comerciales y los elementos atmosféricos.
QinetiQ, la empresa que lo está desarrollando, cree que las plataformas estratosféricas llegarán a ser viables muy rápidamente y revolucionarán el futuro de las comunicaciones. Altas plataformas volantes de este tipo, podrán facilitar una alternativa a los satélites mucho más económica para áreas remotas y países en desarrollo. Podrían utilizarse también para la observación de desastres naturales o en misiones humanitarias.
Hace poco, también hablamos de otro proyecto de avión solar, pero esta vez tripulado.