
Un cabezal de impresión más fino que un cabello humano va soltando un chorro con una consistencia de dentífrico, de una tinta especial de litio que se endurece al poco. El cabezal avanza hacia atrás y hacia adelante, construyendo cátodos o ánodos para la micro batería más potente que se haya logrado hasta la fecha usando la tecnología de impresión actual (thin-film).
Los ánodos y los cátodos se entrelazan como las púas de dos peines. El secreto de la mayor potencia es el empaquetamiento de esa estructura entrelazada. Los intentos anteriores para construir esas estructuras se basaban en la tecnología de capa delgada (thin film), pero los prototipos resultantes no suministraban suficiente potencia para alimentar a los dispositivos electrónicos.






